Maestro de épocas pasadas,
de las que vendrán, del futuro.
El salvador de una humanidad mejor
que vivirá sobre la tierra en la era próxima.
Toda era ofrece a los hombres la posibilidad de superar las enfermedades, la vejez y la muerte con el descubrimiento de la verdad y la conquista de un estado espiritual inmune a las pasiones y los dolores.
La esencia misma del universo, que es una emanación directa de ellos y reinan en paraísos distribuídos en los cuatro puntos cardinales del espacio y en un punto alto: "el centro".
Oscilan entre la realidad de una existencia concreta y la evocación ilusoria, último grado de una apariencia que precede a la verdad esencial e ininteligible del universo, divinidades y expresiones de fuerzas cósmicas, evocadas con técnicas de meditación, mediante la regulación de la respiración y por otros medios psicofisiológicos, permite lograr estados de éxtasis sublime y dar origen a una infinita serie de experiencias extrasensoriales.
El obstáculo mayor estaba representado por la dificultad de hacer comprender a los hombres el valor de su conquista personal, el sentido profundo de la ley que intuyó.
Todas las vidas humanas y animales estaban encaminadas hacia el mismo descubrimiento, aunque se encontraran enormemente lejos de la verdad.
El triunfo debe buscarse en la supresión definitiva de las muertes, también la no existencia sería un progreso en la posibilidad misma de violar la ley del karma.

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