En apenas unos días de espectadores de la película de terror China pasamos a ser protagonistas de un thriller claustrofóbico autóctono. En medio de una epidemia de dengue la pandemia del corona se llevó todo el crédito y cuando decimos crédito hablamos de biyuya, negocios cerrados, empresas paradas, calles vacías y grandes colas en los comercios esenciales, porque el COVID es jodido pero el rugido de una panza mata el 99.9% de virus y bacterias. Ante la emergencia médica, las grandes industrias salieron a despedir gente, reducir los sueldos y justificar todo recorte como principal tratamiento, los que podían trabajar en su casa no tenían medios, los sueldos no tenían enteros todos cobraron en partes y con cuentagotas, muchos aún no terminaron de cobrar el sueldo de marzo, pero ya le llegaron los vencimientos de mayo, bendita empatía argenta. El mediopelo empresariado argento vió oportunidades, el trosko gritó el gobierno te somete, el liberal leyó liberen la economía...